Después de unos minutos, me llegó tu mensaje: "Woow!, me invitó a salir" fue lo que grité al momento en que me puse de pie y empece a brincar de emoción, una emoción que no había sentido desde hace mucho tiempo, ya que hace mucho que nadie me invitaba a salir "por uno de esos cafés que tanto me gustan", según tus palabras que habías escrito.
"Cuando salgas me marcas" fue un siguiente mensaje de texto, y después, a la hora de salida, yo como estresado, yo como si fuera a cobrar herencia pretendía salir de ahí, salir corriendo del edificio, abandonar cámaras y micrófonos, y así fue, salí corriendo cuando me llegó tu mensaje de "Ya estoy aquí abajo", entonces bajé, te vi entre la lluvia y estabas ahí parado fumando, te abrace y te vi fijamente ya que no creía que estuvieras ahí parado bajo el agua esperando por mi.
Después de subir al auto, ese auto que es dueño de tus quincenas, ese auto negro con asientos de piel, ese auto con un aroma muy particular, ese aroma que me recuerda esa noche, nos decidimos a ir al Starbucks de Amberes, compraste un pannini y me compraste un té, yo emocionado por la noche sin creer el momento.
Al finalizar fuimos a caminar sobre Reforma y terminamos en el ángel, un momento increíble, sin presiones, un momento sin pensar en nada más que no fueras tú, tú quien me robabas el aliento, el sueño, tú que me robabas cada suspiro, dicen que los suspiros son besos no dados, entonces imagínate desde el momento en que te conocí, cuantos suspiros di, cuantos besos me he perdido.
Ahí en el ángel, me acorde de un comercial de Love Cartier, donde hay una pareja que entre un juego de cámaras nos hacen involucrarnos en su juego de amor, un juego que pensé que podría ser posible pero no, no fue así, pero no pasó nada, nada de lo que yo me imaginé, en fin, mejor caminamos.
Ya de regreso en tu auto negro, ese auto tan emblemático, con el olor tan característico, con ese no sé que qué que sé yo, que bueno, me mataba, me hacía suspirar, silencio, silencio después de un rato, silencio hasta casi llegar a mi casa, me preguntaste que si tenía algo, !Woow! te diste cuenta!!!, te diste cuenta de que no podía estar sin ti y que esa noche era mágica, ya en mi casa, nos despedimos de una manera muy rara y muy graciosa a la vez, una forma que hizo que me diera cuenta de que aun tenías el control, de que aun manejabas mi ser, mi alma, mi todo.
Desgraciadamente ya no hay más, ya no hay más que nada, nada de lo que había, exactamente eso había, nada, nada de lo que había imaginado, desgraciadamente me declaro y me vuelvo a declarar y me declararé como un enamorado empedernido del amor, en fin, mientras duro fue bueno, bueno lo que hubo, bueno lo que pasó.
Y justamente cuando escribo esto empieza a sonar When love takes over de David Guetta, esa canción que me compusiste alguna vez;, "la dava es jota...", cada que la escucho me pongo a pensar en ti, me acuerdo de esas noches, me acuerdo de cuando me fuiste a dejar después de Moshi Moshi, todo eso, todo, se ha ido a la goma, a la "burger", todo se ha ido, para no volver, o por lo menos eso parece, sé que no te importa y sé que lo mejor según como tú lo ves, es estar lejos, "cada quien por su lado para evitarnos problemas", no me importa, no me interesa, solo quiero que sepas que vivía locamente enamorado de ti, que soñé un mundo a tu lado, un mundo casi real.
Solo te quiero pedir perdón, perdón por lo que haya sido, por lo que haya hecho, por lo que haya pasado, perdón, ahora pues ni modo, no hay más, solo piensa que pienso en ti, te quiero, te extraño y quiero que seas feliz.

Al pie del ángel esa gran noche, esa noche mágica.
Tu corazón no está abierto así que debo irme.
ResponderEliminarEl conjuro se ha roto, yo te amaba tanto.
La libertad llega cuando aprendes a soltarte,
La creación llega cuando aprendes a decir no.
Tu fuiste la lección que yo tenía que aprender.
Yo fui tu fortaleza que tu tenias que arrasar.
El dolor es una advertencia de que algo va mal.
Rezo a Dios para que no dure mucho.
¿Quieres subir aún más alto?
No queda nada que intentar.
No queda sitio en el que ocultarse.
No hay mayor poder
Que el poder del adiós.
Tu corazón no está abierto así que debo irme.
El conjuro se ha roto, yo te amaba tanto.
Tu fuiste la lección que yo tenía que aprender.
Yo fui tu fortaleza.
No queda nada que perder.
Ningún corazón más que magullar.
No hay mayor poder
Que el poder del adiós.
No queda nada que intentar.
Ningún lugar más que esconder.
No hay mayor poder
Que el poder del adiós.
No queda nada que perder.
Ningún corazón más que magullar.
No hay mayor poder
Que el poder del adiós.
Anónimo... no sé quien seas, obvio, pero pues supongo que es una canción y aush... me dolió jejejeje... pero pues tiene razón, no hay mayor poder que el del adiós.... :S
ResponderEliminar