El poder de las palabras
Por: Davo Morales
Hace no más de dos noches tuve un sueño muy extraño y no precisamente por haber sido de extraterrestres o una de esas visiones en donde te ves con el amor de tu vida compartiendo los más grandes y mágicos momentos que puedan existir, realmente no sé por qué soñé con ese momento tan dramático, en el entendido del cómo fue.
Yo en la calle parado o caminando, no recuerdo bien, de la nada recibía semejante "chingadazo" que me hacía perder el control tirándome al suelo, lo peor de todo es que si me dolía, y que no podía ver qué era, simplemente me tiraba, tiempo después y por esas cosas inexplicables de los sueño, estaba mágicamente comiendo con alguien, no sé quién, sólo recuerdo que era una niña, bueno, una chica, y de la nada, otra vez, recibía otro "chingadazo" que hacía que perdiera el control y te estampará sobre la mesa del restaurante de comida rápida, donde ni sé cómo había ido a dar.
A diferencia del primer "chingadazo" en este si pude ver quién había sido el agresor, o por lo menos ver borrosamente quién lo había perpetrado, alcance a distinguir una chamarra roja con negro, de esas que son como muy abultaditas para esquiar, de hecho hasta unos guantes regordetes pude apreciar, obviamente por mi carácter explosivo, me levantaba en chinga y trataba de alcanzar al que había sido mi agresor, pero mi sorpresa fue tal que sigo sin entender el significado de esto.
Cuando pude alcanzar al agresor me di cuenta de que era un niño de aproximadamente 12 años, pero que de manera asombrosa me había acomodado semejantes "chingadazos" que hicieron que me cayera y me estampara contra la mesa, algo que solo podría pasar en los sueños, en los sueños como el mío.
Desgraciadamente para mi no pude desquitar mi ira sobre el niño y para su fortuna no lo pude hacer porque cuando lo alcancé se escudo en su padre, quien se me quedo viendo de manera retadora, después de todo este drama de persecución y de empujones y por algo que no recuerdo, la familia, si, toda la familia, me echaba la culpa de que su hija se había sentido ofendida por comentarios que había realizado en un programa de radio, lo que sinceramente no entiendo es cómo esa niña de aproximadamente igual 12 años de edad me escuchaba, pero ya saben como son los sueños.
Tras una larga y extraña plática que no recuerdo, me quedo claro que ciertas declaraciones hechas por mi persona había ofendido de sobremanera a la mencionada niña, lo que en si, como ya lo mencioné, no entiendo es el por qué la niña escuchaba mi programa, además de que no sé qué programa tenía, si ya desde hace tiempo no trabajo en radio, en fin, así son los sueños, raros y extraños, pero lo que si me pareció más extraño es que yo trataba de defender mi opinión por buena o mala que fuera, pero era mi opinión, y además argumentaba que yo soy libre de expresar lo que yo creyera conveniente o que yo considerara como mi verdad y que comunicólogo no estoy ni forzado por expresar ideas de la iglesia o socialmente bien vistas ni estoy sometido a una corriente ideológica en específico.
El punto de todo esto es que me sorprende el cómo yo afirmaba argumentos y aseguraba que mi opinión era valida y que no perdía valor alguno por el simple hecho de no parecerle aceptable a dicha familia, recuerdo que en el sueño la familia después de darse cuenta de mis argumentos hacía la "famosa huida" y trataban de evadir mis respuestas y preguntas y mis otras respuestas y otras preguntas, creo porque posiblemente se habían dado cuenta de que y tenía razón; y es que:
Un comunicólogo no está forzado a expresar un punto de vista "socialmente bien visto" si este no se apega a mis creencias o no va con mi ideología personal, eso es congruencia, con lo que haces y dices, es como por ejemplo si yo creo que el derecho al matrimonio de personas del mismo sexo es algo que se debe de aprobar, pero como trabajo en un medio de comunicación de derecha me callo, aquí estoy siendo falto de congruencia pero además de etica, ya que ¿por qué estoy trabajando en algo o en donde no se respetan mis ideologías y creencias?
En fin, lo más chistoso del sueño, es que me importaba dejar en claro eso, que como comunicólogo soy libre de decir lo que yo crea importante, verdadero y oportuno, evidentemente apegándome a la función social del periodismo, que en teoría dice que:
- Según Liliana Llobet, investigadora: - La función social del periodismo ha variado producto de varias causas, entre ellas, la globalización y la concentración de capitales en los medios. La primera, con la irrupción de las nuevas tecnologías, permitió superar fronteras para llevar los hechos “en vivo y en directo” a cualquier lugar del mundo. La segunda, con el definitivo asentamiento del neoliberalismo, favoreció la concentración de capitales en la industria mediática. Se modificó así la concepción de noticia transformándola en una mercancía desdibujando el rol social que la caracterizó por mucho tiempo al igual que la tarea periodística. La idea clásica del periodismo entendido como una práctica informativa cuya materia prima es la noticia, considerada como un bien social. 1
- Según Alicia Cytrymblum: - “El periodismo social se basa en la mejor tradición periodística pero da un paso adelante. No se conforma con el elemental cuidado de la información –pluralismo, independencia, chequeo, etc., propia de la tarea periodística sino que suma su compromiso con los procesos sociales.”2
Pero que además yo afirmaba que como publico receptor, ellos tenía la responsabilidad de saber qué consumir, que es lo que cumple y satisface sus necesidades y que además se apega a sus creencias, que ellos debían de tener la capacidad de análisis y ver qué era lo que realmente les importaba consumir, es decir, que todo tipo de audiencia tiene la responsabilidad de ser analítico con los contenidos que consume y que no tiene que creer todo lo que los medios de comunicación dicen o expresan ya que es responsabilidad directa que recae en ellos, el creer o no en la información, y los invitaba a ser críticos y hacer un análisis de la información y no sólo consumir como animales de granja.
Sé que a la mejor muchas personas no están de acuerdo con lo que digo, pero es gracias a esas personas que hoy en día hay contenidos tan deplorables en los medios y no hay una diversidad de contenidos en los mismos y lo que hace (en México) la televisora de San Ángel, lo hace la televisora del Ajusco y viceversa.
Este sueño sé que no tiene nada de interesante para muchos de ustedes, pero a mi me pareció asombroso, ya que me di cuenta del poder de las palabras, el poder que como comunicólogo puedo llegar a tener sobre otras personas y que debo de así mismo como defiendo mi derecho a la libre expresión, debo de ser responsable con lo que expreso y que debo de ser responsable socialmente hablando.
¿Y ustedes consumen contenidos de entretenimiento sólo por moda o lo hacen porque efectivamente satisface sus necesidades de entretenimiento? ¿Ya lo pensaron?
1 - UNIrevista - Vol. 1, n° 3 : (julho 2006) ISSN 1809-4651
2 - (Cytrymblum 2000, p.80)
